Personal de casas particulares: Licencias por enfermedad

Primeramente, hay que distinguir a las licencias por enfermedades inculpables de aquellas producidas por accidente o enfermedad laboral.

Las licencias por enfermedad inculpables son aquellas alteraciones de salud del trabajador que le impida la prestación de servicios, ya sea enfermedad o accidente, y cuyo origen no tenga relación alguna con el trabajo. Por el contrario las enfermedades profesionales son aquellas que se producen con motivo o en ocasión de trabajo y que tienen regulación propia en el sistema de Riesgos de Trabajo.

Las inculpables están reguladas, como previamente explicamos, particularmente en el artículo 34 y siguientes de la ley 26.844.

Establece una licencia remunerada por 3 meses para aquella trabajadora que no supera los 5 años de antigüedad y de 6 meses para aquella que supere este plazo en el empleo. El resto del periodo de licencia en principio se está a la continuidad del empleo pero la licencia es otorgada sin goce de sueldo.

Importante:

El trabajador deberá dar aviso al empleador del acontecimiento de un accidente o enfermedad inculpable y del lugar en que se encuentra, en el transcurso de la primera jornada de trabajo en la cual estuviere imposibilitada de concurrir a prestar servicios o en la primera oportunidad que le fuere posible hacerlo.

La liquidación del salario mensual del trabajador deberá ser la misma, sin modificaciones.  Excepto  aumentos que, durante el período de interrupción fueren acordados o dispuestos a los de su misma categoría, por aplicación de una norma legal, convencional, decisión del empleador, bien, por resolución de la Comisión Nacional de Trabajo en Casas Particulares.

Además:

La ley de trabajadores de Casas particulares contempla la posibilidad de incluir otra situación como un caso de goce de licencia inculpable. Es en caso de padecer el trabajador o algún integrante de su grupo conviviente o familiar enfermedades infecto contagiosas. La obligación de evitar riesgos de contagio cae en cabeza del empleador.

La excepción del caso, para tener en cuenta,  es cuando el trabajo mismo se relaciona con el cuidado de enfermos de algúna patología infectocontagiosa.